lunes, 6 de julio de 2015

CUANDO LOS CELOS SE VUELVEN ENFERMEDAD “ENTRE EL AMOR Y LA POSESIÓN”

CUANDO LOS CELOS SE VUELVEN ENFERMEDAD
“ENTRE EL AMOR Y LA POSESIÓN”

 
Muchas personas dicen que si sus parejas tiene celos es porque la/lo aman; Pues déjenme decirle que es un pensamiento muy ERRONEO. El AMOR no es igual a CELOS, ni viceversa. Sentir celos es igual a Inseguridad y te puede llevar a una enfermedad que es la CELOTIPIA.


Sufrir celos de forma moderada es una respuesta emocional normal pero, sentirlos de manera exagerada y descontrolada lo convierten en algo patológico. Esto es señal de que a nivel psicológico hay algo que no va bien.
Casi todos sabemos lo que son los celos: El miedo, la rabia y la decepción se conjugan en un solo y fuerte sentimiento difícil de controlar y manejar.
Los celos nunca desaparecen de nuestra vida, ya que pueden surgir en cualquier momento como parte de nuestra naturaleza, aunque de forma  moderada, sin afectar el equilibrio mental ni el contacto con la realidad. Los celos producen un estado ansioso y de inseguridad ante el temor de perder el afecto o la atención de seres queridos. Suelen ser transitorios y de menor intensidad en la medida en que se alcanza mayor madurez en la personalidad. Sin embargo, en ocasiones los celos suelen salirse de control y rebasar los límites, y es cuando surge la llamada CELOTIPIA, que se basa en los celos compulsivos (repetitivos) y son aquellos celos que pueden llegar a causar problemas personales e interpersonales
Pero, para muchas personas, los celos son una pesadilla que no pueden dejar atrás: constantemente, revisan los mensajes de texto, las llamadas, los correos electrónicos,  la ropa, los cajones y hasta las cuentas bancarias de sus parejas.
Para los celotípicos, los celos son más que una crisis emocional pasajera: son una enfermedad que arruina no sólo su relación sino el bienestar y la calidad de vida de cada uno de sus miembros. Te invitamos a leer el siguiente artículo para conocer más sobre la celotipia o celos enfermizos.
¿Qué es la celotipia?
La celotipia resulta cuando los celos que se sienten hacia la pareja se convierten en una obsesión que destruye completamente el bienestar del individuo que lo padece, el  de su pareja y el de su entorno familiar y social.  Así, la persona celotípica no puede permanecer  en paz y armonía con su pareja por mucho tiempo, pues todos sus actos y acciones están dominados por los celos  la inseguridad  que sienten.
Los síntomas de que una persona es celotípica son:
•           Ansiedad y preocupación constante por la pareja y sus acciones.
           Actitudes paranoicas y violentas con la pareja.
•           Aislamiento del grupo familiar y social.
•           Necesidad de estar junto a la pareja todo el tiempo
•           Sospechas constantes de ser víctima de un engaño amoroso.
•           Sentimientos de abandono constantes                     
•           Baja autoestima y sentimientos de inseguridad.
¿Cómo tratar la celotipia?
Cuando una persona ha o diagnosticada como celotípica, la ayuda de un profesional de la salud mental se hace indispensable, puesto que las consecuencias de  esta enfermedad pueden resultar muy negativas  para la pareja (llegando incluso a la violencia física y psicológica).
Por medio de la psicoterapia, la persona puede sacar a la luz los orígenes más profundos de su actitud celosa y posesiva y realizar, con ayuda del médico,  pequeñas acciones para contribuir a la estabilidad conyugal. También, es deber del otro contribuir en el mejoramiento de la relación de pareja, acudiendo puntualmente a las citas y tratándose tal cual sugiere el especialista.
Controlar  los celos no es una labor imposible, pero cada uno debe poner de su parte para mejorar poco a poco la relación. La culpa y el rechazo no solucionan el problema.
Aquí algunos pasos para controlar esos Celos:
1)    Evita pensamientos destructivos que hacen que el problema de los celos se agrave e intenta sustituirlos por otros de seguridad y confianza que ayuden a frenarlos.
2)   Procura ser más tolerante y dejarle espacio a tu pareja.
3)   Comenta lo que te ocurre a algún amigo de confianza y pídele consejo.
4)   Reflexiona sobre lo que te ocurre e intenta aclarar tus ideas.
5)   Evita utilizar amenazas, habla claramente de lo que te ocurre, no te ciegues con la rabia e intenta buscar soluciones al problema.
6)   Evita culpabilizar a alguien de lo que te ocurre. 
7)   Evita ser trágico a la hora de asumir los celos.


Ps. Elianne Sofía Leiva Yparraguirre

jueves, 19 de julio de 2012

¿COMO LLEGAR A SER UNOS PADRES LO BASTANTE BUENOS?


¿COMO LLEGAR A SER UNOS PADRES LO BASTANTE BUENOS?


Cuando se le recuerden o que le llamen la atención sobre sus errores o carencias, especialmente  cuando se trata de ese “sagrado” papel que es el de padres ha de  esperarse a que ellos incurran en reacciones defensivas como, por ejemplo, el rechazo: “Gracias a Dios, yo no soy así”. Puede que nuestra actuación como padres deja a veces algo que desear, solo tendrás que hacer un esfuerzo consciente para desviar esas energías hacia canales más constructivos, planificando de qué modo la pareja podemos servirnos de nuestras fuerzas y superar aquellas debilidades.

Comencemos analizando algunas cuestiones. Hablemos, en primer lugar, de lo negativo y lo positivo con los que podemos tropezarnos en el mundo de la  crianza y educación de los hijos:

Estudiemos ahora las características de lo “negativo”

Los siete “negativos” de  los padres que no son lo bastante bueno.

1.-Egoísmo

Querer que sus hijos-por cariño, diversión, compañerismo, poder o control-satisfagan, en primer lugar y por encima de todo, sus necesidades como padres. Manipular a sus hijos y encauzarlos hacia ciertas actividades y estudios de forma que ellos (los padres) puedan disfrutar de la gloria ajena. No estar dispuestos a sacrificar sus propias comodidades o placeres por el desarrollo de sus hijos.

2.-Ojeriza

Valerse del poder físico y emocional para herir a sus hijos, quizá porque envidien su potencial, éxito o incluso su juventud. Utilizar a sus hijos de “cabezas de turco” para descargar sobre ellos la ira y el odio que sienten contra si mismo, contra otras personas o contra el mundo en general. Negar comodidades porque ellos tuvieron (y quizá sigan haciéndolo) que arreglárselas sin ellas. Decir siempre la última palabra en una discusión o procurar por todos los medios derrotar a sus hijos en el juego o deporte favorito de estos. Estropear el orgullo que sus hijos sientan por un éxito, sacando a colación sus personales y meritorios logros.

3.-Infalibilidad

Saber siempre que es lo mejor y ser incapaces de apreciar que los valores de los demás también pueden tener peso; estar presuntuosamente seguros sobre el significado y la finalidad de la vida, y no permitir que los hijos desarrollen sus propias filosofías y códigos morales. Reacios a confesarse culpables de errores, aunque en su fuero interno sean conscientes de su propia hipocresía y culpa; dados a los sermones, aunque no siempre practican la virtud.

4.-Escepticismo

Sembrar constantemente la semilla del desaliento, poniendo de relieve que es lo que esta o podría ir mal, o de que forma algo se podría hacer mejor. Recelar generalmente de la gente y ser reacios a confiar en alguien, incluso en ellos mismos. Instar a sus hijos a que vean el mundo a través de cristales grises.

5.-Pesadumbre

Estar empapados de su propia e intrínseca aflicción como para ser incapaces de compartir y alimentar positivamente a sus hijos; dirigir con demasiada frecuencia la vista atrás y recrearse en lo “buenos y viejos tiempos” como si fuesen los “únicos” de su vida; mentalizar a sus hijos de que deben sentir pena por ellos (los padres) e incluso cuidarlos antes de que cubran sus propias necesidades; aferrarse a su propia tristeza  y dolor en tal medida que sean incapaces de apreciar y celebrar en toda su extensión los éxitos y alegrías de sus hijos; transmitirles, por ultimo, el mensaje de que podrían enmendar la insatisfactoria naturaleza de las personalidades o de las vidas de sus padres, siendo, por ejemplo, hiperasertivos, prósperos o famosos.

6.-Servilismo

Estar a disposición de todo el mundo y, como resultado de ello, quemarse y amargarse prematuramente, y que posean, por tanto, poca o ninguna energía que transmitir a sus hijos. Hacer demasiado por sus hijos para después preguntarse por que terminan ellos (los padres) siendo postergados, adoptar una actitud demasiado dependiente y desvalida o mostrar falta de respeto en vez de gratitud.

7.-Estancamiento

Resistirse al cambio y a las nuevas ideas. Adoctrinar a sus hijos a que “jueguen sobre seguros” y que se decidan por la opciones conocidas y fáciles. Darles un estilo de vida excesivamente controlado por la rutina y los ritos cotidianos, estilos que les deja poco tiempo y espacio para la espontaneidad y para enfrentarse a situaciones nuevas e interesantes. Ser incapaces de dilatar  los horizontes de sus hijos-curiosos por naturaleza-de intentar hacer nuevos amigos, viajar a diferentes sitios e incluso ver una gama variada de programas de televisión.


Los hijos que están continuamente recibiendo una sobredosis de la parte negativa estarían, casi con toda certeza, dañando su autoconfianza en algún grado u otro. Sin embargo hay una parte positiva que tienen que conocer los padres muy importante en su aplicación personal siendo ellos los modelos que sus hijos van a imitar logrando, en sus niños, cultivar una buena autoconfianza.    



Lic. Nelson Condor 

miércoles, 18 de abril de 2012

Me Informo, Reconozco y desido: NO A LA VIOLENCIA EN MI HOGAR!!!


VIOLENCIA FAMILIAR

Desde hace varios años la violencia familiar en América Latina ha dejado de ser un problema oculto y ha empezado a generarse una corriente mayoritaria que muestra su preocupación e interés por esta realidad. Actualmente, la violencia familiar es percibida al mismo tiempo como un asunto de naturaleza pública, social y como una violación de los derechos fundamentales de las víctimas.
Nosotros creemos que este fenómeno afecta seriamente la viabilidad de una sociedad democrática: si el proceso de socialización en la familia se encuentra atravesado por relaciones de dominación, maltrato y violencia, toda la convivencia entre los ciudadanos está afectada. Las personas se tornan más permisivas frente a las formas autoritarias de relación. Inclusive en la esfera pública, es más probable que los individuos tiendan a identificarse en mayor grado con regímenes autoritarios. Tanto los actores como las víctimas de hechos de violencia tenderán a reproducir más adelante situaciones de violencia social. Además, la violencia familiar plantea serios obstáculos a cualquier esfuerzo de desarrollo humano, al mantener una serie de prácticas e ideas que bloquean la libre participación de una gran parte de la ciudadanía en la vida económica de la sociedad.

1. ¿Qué es la Violencia Familiar?

Cuando nos referimos a la violencia familiar o intrafamiliar estamos hablando de todas aquellas situaciones que se producen al interior de una unidad familiar en las cuales uno o varios de sus miembros se interrelacionan con otros a través de la fuerza física la amenaza y/o la agresión emocional.

2. Causas de la Violencia Familiar


2.1  El Machismo
Es la causa principal que subyace en las situaciones de violencia familiar. El machismo es una forma de socialización y aprendizaje de roles: muchos hombres en América Latina son educados con la concepción de que las mujeres son seres inferiores y que en las relaciones familiares ellas deben subordinarse a sus decisiones. Con frecuencia los adultos alientan a los niños varones a no controlar sus impulsos, a mostrarse agresivos y a desarrollar y emplear su fuerza física. Expresiones como "los hombres no pueden llorar" refuerzan estas ideas.
Por otro lado, en el proceso de socialización de las mujeres todavía es habitual que se les enseñe a ser sumisas y a servir a los demás: primero a sus padres y hermanos varones, después al esposo y finalmente a los hijos. Además, se considera que la abnegación es una virtud femenina: es bien visto que una mujer resista el sufrimiento y se sacrifique por los demás. En caso de que la mujer incumpla sus obligaciones, se considera válido que sea corregida. De esta percepción de los roles en las relaciones de pareja emana muchas veces la violencia familiar, que es vista como si se tratara de una corrección para mantener el principio de autoridad. Si bien esta socialización es mucho más evidente en los sectores populares, aun en familias de clase media y alta la subordinación de la mujer al varón suele ser  valorada.

2.2 El Alcoholismo

En muchos lugares de América Latina el consumo de licor forma parte de la cultura. Sin embargo, si éste es excesivo llega a ser dañino para el propio bebedor y para su familia. Una muestra de ello es que pese a que se sabe que el alcohol metílico genera daños permanentes al sistema nervioso, su consumo es habitual en Bolivia y el  Perú.
Un alto porcentaje de casos de violencia familiar se producen cuando el agresor está en estado de ebriedad.
 Aunque tiende a pensarse que el alcoholismo afecta solamente a los sectores rurales, en realidad está muy extendido en nuestra sociedad. Con frecuencia lleva a un estado de irritabilidad o de disminución de las inhibiciones que desemboca en hechos violentos  dirigidos contra familiares u otras personas  que el agresor no cometería si estuviera sobrio, por las inhibiciones mencionadas. Bajo los efectos del licor se incrementan las posibilidades de cometer atropellos.



2.3  Los Problemas Economicos

Hace algunos años, después de que en una región del Perú se produjera un severo desastre natural, durante varios meses los casos de violencia familiar se elevaron exponencialmente.
 En opinión de quienes debían atenderlos, esto era una consecuencia de los problemas económicos generados por el desastre. Los estudios al respecto indican que el individuo puede sentir rabia por las dificultades económicas que enfrenta y culpabilizar a su familia por esta situación.
Mediante este mecanismo psicológico traslada la carga de responsabilidad a sus familiares y puede llegar a agredirlos.
Al sostener que los problemas económicos de una pareja o del jefe de familia generan agresiones no intentamos justificar estos hechos sino señalar que existen contextos que favorecen que las relaciones machistas dentro de la familia se manifiesten con violencia.
A diferencia de otras dificultades que agravan las tensiones al interior de la familia pero tienen un carácter más focalizado  como la intromisión de un pariente o una enfermedad, las carencias económicas llevan a que todos los integrantes del grupo familiar se sientan agobiados por un problema cuya solución no está a la vista.

Son cinco los principales motivos de preocupación en torno a esta temática:

a) Inexistencia de un sistema intersectorial de registro de casos de violencia familiar y sexual que favorezca el diseño e implementación de estrategias eficaces de prevención y erradicación de la violencia.
b) La falta de campañas educativas lideradas por el Estado para la población en general, así como una campaña de sensibilización a los operadores de los distintos servicios de atención en violencia familiar.
c) Insuficiente número de servicios existentes para la atención de la violencia familiar, de manera especial en zonas rurales.
d) Debilidad en las sanciones a los agresores y se presentan a continuación los principales problemas, relacionados a los temas planteados en la introducción, en los que consideramos que el Estado peruano está incumpliendo sus compromisos inter- nacionales, ya sea por acción u omisión; es decir, por actos directos cometidos por el gobierno (o en su nombre) o por no adoptar medidas para impedir la violación de derechos a cargo de particulares.

martes, 10 de abril de 2012

Jubilacion: una nueva etapa para disfrutar!!!

JUBILACIÓN: ANTES Y DESPUÉS

Si bien es cierto la jubilación es anhelada por algunos y angustiante para otros, esta parte del proceso de la persona implica un desequilibrio en la familia no necesariamente fuerte pero si notables
La jubilación es de por si brusca, pasar de la actividad al descanso provoca un cambio en la esfera social y familiar, corta con la motivación del individuo para desarrollarse como tal provocando frustración y desmotivación lo cual puede agravarse en una futura depresión si no encuentra una actividad compensatoria a la anterior,  caso contrario puede ser agravado por los siguientes puntos.
-         El jubilado no puede encontrarse activo debido al no encontrar un lugar en lo cual pueda desenvolverse.
-         Las etiquetas o “jergas” que lo acompañan por su edad son denigrantes ocasionando sentimientos de inferioridad.
-         Al no sentirse activos socialmente, el estrés provoca un decaimiento en la actividad sexual a raíz de una mala adaptación psíquica.
-         Se agrega a esto la idea de jubilación como sinónimo de inicio de la vejez.
-         Existe una pérdida de roles  impidiéndole realizar algunas actividades provocando daños en su autoestima.

A esto se puede añadir la forma por la cual es jubilado, son más afectados aquellas personas que son obligadas a jubilarse por motivos de salud, de la empresa o motivos familiares.
La jubilación resulta ser traumática para aquellas personas que su prioridad era solo trabajar, parece natural pensar que jubilarse implica perder bienestar, disminución de dinero, perdida de roles y actividades, para ello una alternativa seria promover en los centros laborales unos meses antes de la jubilación capacitaciones en:

-         Autocontrol.
-         Relajación.
-         Autoconocimiento
-         Manejo de estrés.
-         Habilidades sociales
-         Enfrentamiento hacia los miedos.
-         Cambios físicos y psicológicos
-         Prevención de trastornos de tipo somático.
-         Proyecto de vida
-         Gestión y planificación de el tiempo
-         Actividades post laborales
De esta manera se prepararían para su nueva etapa, brindándole las herramientas para afrontar el cambio en su vida, a esto se suma el apoyo que reciba por parte de las personas relevantes que le rodean (familiares y amigos) de esto depende la facilidad de ajuste ante la nueva situación.



















lunes, 2 de abril de 2012

¿QUE HAGO CON LA VIOLENCIA?


¿QUE HAGO CON LA VIOLENCIA?

La violencia en todos sus aspectos o formas de manifestarse, ya sean física, verbal, psicológica, sexual, etc. es un tema que nuestro país, distrito, vecindad y en cada hogar se esta viviendo día a día, se ve en noticias, periódicos y otros medios de comunicación, que solo miramos lo que pasa de forma pasiva, mas no contribuimos con la solución. Por ello es de responsabilidad pública el combatir de frente  este grave problema que se manifiesta en todo tipo de sectores económicos, culturales o de raza.
La violencia empieza en el hogar, con nuestros hijos cuando nos hablan y no les hacemos caso, cuando en vez de conversar con ellos miramos T.V, cuando le decimos “lento, bruto, gordo, chato, que  mal haces las cosa, siempre con lo mismo, solo sabes dar problemas, a que hora te tuve, por que naciste, ya no me hables, la famosa palabra ¡CALLATEEEE la boca o simplemente no opines”. ¿Puedo darme cuanta de, cuanto daño hago con esta actitud?, sin embargo se suele decir, “de que hablamos eso lo escuchamos siempre, pero eso NO ES VIOLENCIA. No, eso es amor de padres”.  Y se le llama erróneamente AMOR DE PADRES.
Empecemos por darnos cuenta que la violencia también es parte de un aprendizaje, ya sea del hogar o nuestro entorno mas próximo, obviamente es un aprendizaje malo y desfavorable que debemos cambiar empezando por reconocerlo como algo dañino y sobre todo que se deja como herencia a generaciones tras generaciones. 


miércoles, 28 de marzo de 2012

Tips para reflleccionar...!!!


Me motivo y sigo creciendo.


 Ser amigos aquí y ahora...








Persevera y lograras!!!  



 ES IMPORTANTE RECONOCERNOS 











Especialista: Angelica Canchu Gastelú

martes, 13 de marzo de 2012

¿Me quiero tal como soy?...



TRASTORNOS ALIMENTICIOS

Se entiende como trastornos alimenticios a aquella enfermedad causada por la ansiedad y por una preocupación excesiva por el peso corporal y el aspecto físico, relacionada con la alteración de los hábitos alimenticios. Además, tenemos que considerar los factores de riesgo (es aquello que incrementa la probabilidad de contraer una enfermedad o condición) en la que se encuentran las personas ante los trastornos alimenticios, los cuales suelen ser perjudiciales. Como por ejemplo:


Sexo: 


Las mujeres son más propensas de adquirir trastornos alimenticios en comparación con los hombres.


Factores Socioeconómicos: 


Las personas que viven en países económicamente desarrollados tienen un riesgo más alto de desarrollar trastornos alimenticios.


Edad: 

La frecuencia en trastornos alimenticios es en las niñas y mujeres jóvenes entre los 12 y 25 años de edad, aunque pueden ocurrir en niños y adultos mayores.


Atletas y Ciertas Profesiones: 

Los atletas, como bailarines, jinetes, gimnastas, corredores, luchadores y porristas tienden a estar en riesgo más alto de trastornos alimenticios, ya que los entrenadores fomentan la delgadez para lograr una ventaja competitiva. Así también, hay un riesgo más alto de trastornos alimenticios en modelos, actrices, artistas y personas de alta sociedad. 

Pubertad Temprana:

Las niñas en la pubertad desarrollan físicamente más rápido que sus pares y tienen un incremento en la grasa corporal normal, y por ello restringen su consumo de alimentos.

Factores de la Personalidad:

Las personas con trastornos alimenticios tienden a ser perfeccionistas que tienen expectativas altas de sí mismas y de otras personas. A su vez, tienen baja autoestima y problemas de identidad y tienen pensamientos dicotómicos. Ellas también tienen temer a la crítica, evitar la sexualidad, o actuar impulsivamente.
Trastornos Emocionales:
Las personas que tienen depresión, trastorno obsesivo-compulsivo y trastornos de ansiedad tienen mayor riesgo de desarrollar un trastorno alimenticio.
Influencias Familiares:
Las influencias negativas dentro de una familia pueden desempeñar una función en los trastornos alimenticios. Algunos estudios sugieren que los trastornos alimenticios son más frecuentes en personas en quienes uno o ambos padres son sobreprotectores, imparciales, críticos, rígidos, o inefectivos para resolver conflictos.
Una persona podría tener mayor riesgo de desarrollar un trastorno alimenticio si tiene padres que tengan trastornos psiquiátricos o que abusen del alcohol u otras sustancias adictivas. Investigación sugiere que las hijas de madres que tienen un historial de trastornos alimenticios podrían estar en riesgo más alto de un trastorno alimenticio. Los trastornos alimenticios también son más comunes en familias en las que existe presión para ser delgados.
Presiones Sociales y Culturales
Los estándares de belleza en la cultura occidental se enfocan en la juventud y delgadez. Constantemente se representan imágenes de personas delgadas, bellas, exitosas en los medios de comunicación. Estas y otras presiones, como las presiones por compañeros obsesionados con la apariencia y parejas románticas, conllevan a índices más altos de trastornos alimenticios en personas en la cultura occidental.
Historial de Abuso Sexual
Un historial de abuso sexual es común en mujeres con trastornos alimenticios, especialmente en aquellas con bulimia. Estudios han encontrado que los índices de abuso sexual son tan altos como del 35% en mujeres con bulimia.


Entre los tipos que existen:

Ø  La Anorexia Nerviosa. 


Las personas con este trastorno rechazan mantener un peso corporal mínimo y desean estar en un peso extremadamente bajo para su edad, altura y constitución. Comienzan a dejar de comer, hacen régimen y, pese a que están muy delgadas, intentan seguir perdiendo peso. Tienen tal terror a la gordura, que la comida y el peso se convierten en el centro de todas las preocupaciones. 

Para alcanzar ese bajo peso, los pacientes pueden hacer regímenes muy severos, vomitar, utilizar laxantes o diuréticos, y hacer ejercicio físico de manera excesiva.
Afecta a un 1% de la población (en la población adolescente esta proporción es mayor) y mayoritariamente a mujeres. Las edades de inicio más frecuentes suelen estar entre los 14 y 18 años.


Ø La Bulimia Nerviosa: 



El aspecto central de este trastorno es la presencia de atracones. Un atracón se define por dos características:


1. -Un consumo rápido de gran cantidad de comida en un periodo corto de tiempo.
2. - La persona tiene la sensación de haber perdido el control ante esta comida (o sea, sentir que uno no puede parar de comer o controlar qué y cuánto se come).
Los atracones van seguidos de sentimientos de culpa, vergüenza, fracaso, ansiedad y una desagradable sensación de plenitud. Como la persona teme engordar, intenta eliminar estos sentimientos provocándose vómitos, utilizando laxantes, diuréticos o dejando de comer durante varios días. Estas conductas de compensación producen graves consecuencias tanto fisiológicas  como psicológicas. 
Estos atracones son vividos por el paciente como algo muy desagradable, algo que no puede controlar, que domina todas sus vivencias y que le suele llevar a la desesperación.

Afecta entre 1-3% de la población y mayoritariamente a mujeres. Las edades  de inicio más frecuente suelen ser los 18 y 22 años.